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sábado, 31 de enero de 2015

COMENTARIOS ELEISON - HEBDOCURA




Número CCCXCIV (394)
31 de enero de 2015

Hebdocura

Mons. Williamson




Más y más comunes serán los ataques sangrientos,
Hasta que el mundo vea que de Cristo carece.


Estos “Comentarios” presentaron la semana pasada, de una manera lo más políticamente incorrecta posible, el pesadamente publicitado ataque sobre Charlie Hebdo en París el 7 de Enero como siendo un ataque a los restos de civilización cristiana en Francia. Entonces, que esta semana ellos ofrezcan cómo la civilización cristiana resolvería el problema, nuevamente en orden: caricaturistas, pistoleros, políticos, pueblos y conspiradores.

En cuanto a los caricaturistas, si Francia fuera aún católica, Iglesia y Estado todavía estarían unidos como lo estaban hasta la Revolución Francesa, y las autoridades del Estado hubieran absolutamente prohibido tales caricaturas blasfemas anti-cristianas como aquellas por las cuales Charlie Hebdo pudo bien haber provocado a Dios Todopoderoso para que Él permita la ejecución de sus caricaturistas. Pero, ¡eso sería censura! Solamente un tonto puede pensar que hoy en día no sufrimos censura. La censura es simplemente anti-cristiana en lugar de cristiana. ¿Quién hoy en día es libre de blasfemar contra la Holocaustianidad y sus “cámaras de gas”?

En cuanto a los pistoleros musulmanes, a una Francia católica nunca hubieran probablemente venido. Nunca autoridades católicas del Estado hubieran despreciado u odiado musulmanes en sus propios países. Pero, al mismo tiempo, nunca hubieran perdido de vista de tal manera el choque histórico entre el Islam y la Cristiandad como para permitir asentarse en Francia tal masa de musulmanes inmigrantes como ha sido permitido, más aún estimulado, en Francia desde la Segunda Guerra Mundial. Tampoco esas autoridades católicas nunca hubieran aprendido a escarnecer su propia raza y despreciar sus propias tradiciones tal como hoy en día las autoridades han permitido que se les sea enseñado a hacer. Por el Cuarto Mandamiento, un Católico ama su propio país por encima de los otros, sin desearles ningún mal.

Más importante que todo es que si Francia hubiera permanecido católica, ni los políticos ni el pueblo hubieran devenido los títeres que hoy en día son, ni los Globalistas hubieran devenido sus ocultos titiriteros. En el siglo 17mo Francia era católica en conjunto, pero en el siglo 18vo, debido a carencia de fe católica, su clase dirigente permitió el dejarse ser completamente infectada con esta forma del Globalismo que es la Masonería. Lanzada en su forma moderna en Inglaterra apóstata en 1717, la Masonería velozmente se difundió a Francia y Norte América, donde urdió las Revoluciones Americanas y Francesas en 1776 y 1789 respectivamente. Ambas fueron un paso adelante mayor hacia el Nuevo Orden Mundial de los Globalistas.

Ahora bien, por todo el tiempo que la Iglesia Católica estaba todavía en sus cabales, ella denunció y condenó a la Masonería como siendo una sociedad secreta diseñada para socavar y derrocar la religión Católica del todo – ver por ejemplo la Carta Encíclica de León XIII Humanum Genus de 1884. Así desde la Revolución Francesa en adelante, los Estados han sido constantemente más y más separados de la Iglesia Católica y en su lugar han sido puestos sobre fundamentos seglares y democráticos. Más y más los nuevos dirigentes veniendo de la clase media han abandonado la religión católica a favor del liberalismo que es, en efecto, una religión sustituta adorando al hombre y a su libertad en lugar de a Dios y a Su Verdad. Así que en nombre de la “libertad”, los periodistas reemplazaron a los sacerdotes, y sus medios liberales tomaron posesión del pensamiento de la gente. Pero durante todo este tiempo los periodistas y los medios han estado secretamente dirigidos por la Masonería trabajando para el Nuevo Orden Mundial de los Globalistas. He aquí como, bajo la cobertura de “democracia” y “libertad”, los altamente motivados Globalistas han sido capaces de reducir pueblos y políticos a títeres de la opinión pública modelada por sus medios. Darle uno la espalda a la Verdad de Dios es esclavizarse uno a las mentiras de Satanás.

El ataque Charlie Hebdo fue diseñado para una enorme demostración que favorezca a la libertad, o más bien a la licencia, sin Dios, y para una tensión asesina musulmana-Europea. Más de tales eventos seguirán con el fin de arribar a los baños de sangre, a partir de los cuales los Globalistas cuentan con emerger arriba de todo, mientras que Dios Todopoderoso tiene esperanzas que veremos que rechazarlo a Él es un enorme problema, el problema básico. Si los Estados no ven esto, solamente queda que las familias recen cinco Misterios por día y los individuos los quince por día (de ser razonablemente posible), para rogarle a Nuestra Señora que interceda con Su Hijo.

Kyrie eleison.


PALABRAS DE ALIENTO DE MONSEÑOR LEFEBVRE A LA RESISTENCIA.-




NON POSSUMUS

Luego de las palabras llenas de hiel y odio contra la reacción católica por parte del P. Pfluger, he aquí ahora las palabras llenas de dulzura y fuerza de Monseñor Lefebvre para animarnos a seguir:

Dichoso estoy de constatar que en el mundo entero, en el mundo católico, por todas partes, hay personas valientes que se reúnen en torno de sacerdotes fieles a la fe católica y a la Iglesia católica para mantener la Tradición que es la muralla de nuestra fe. Si hay un movimiento tan general, es que la situación de la Iglesia es verdaderamente grave. Pues, para los sacerdotes, para los católicos, aceptando el ser tratados de rebeldes, de disidentes, de desobedientes, siendo que se trata de buenos sacerdotes, algunos de los cuales han servido en las parroquias durante treinta años con gran satisfacción de sus fieles, es que hay una crisis. Es para mantener la fe católica. Ellos lo hacen conscientemente en el espíritu de los mártires.
Ser perseguido por sus hermanos o por los enemigos de la Iglesia, de donde sea que venga el golpe, si es contra el mantenimiento de la fe, es sufrir un martirio. Estos sacerdotes, estos fieles, son testigos de la fe católica. Ellos prefieren ser considerados como rebeldes y disidentes antes que perder la fe.

Palabras tomada del libro “La Iglesia infiltrada por el modernismo”, pág. 14.



ACERCA DE LA ILUSIÓN DE RESTAURAR LA IGLESIA MEDIANTE LA LITURGIA TRADICIONAL.


Los "conservadores" Burke y Schneider.



NON POSSUMUS



Monseñor Bugnini destruyó la liturgia y  reemplazó la verdadera liturgia de la Santa Misa y de los sacramentos por esta nueva liturgia, de la cual no sabemos dónde terminará la evolución. Siempre está cambiando
(Mons. Lefebvre, sermón en su jubileo sacerdotal de los 60 años).

En estos tiempos en que la liturgia Tradicional ha sido supuestamente “rescatada” por el Motu Proprio Summorum Pontificum de Benedicto XVI,¿es verdad que ahora la FSSPX debe limitarse a conservar la Misa y el sacerdocio católicos, como lo dan a entender las autoridades de la misma y lo sugiere el branding que opera en el seno de la Obra de Monseñor Lefebvre? Para responder a esto, comencemos por algunas citas:

Es necesario que nosotros redescubramos el entusiasmo y el espíritu de fe de los comienzos de la Fraternidad y de su fundador. (…) Nosotros debemos responder a una nueva situación (…) Algunos quieren retirarse en una especie de ghetto esperando que pase la crisis. Es un signo de debilidad de la fe, no es la posición católica
(Entrevista al Padre Pfluger, DICI, octubre de 2010).

Es por eso quisiera invitarlos a despertar estos recuerdos, para que no olvidemos que el alma de nuestra actitud en la Iglesia, es una posición de fidelidad, de preservación y de construcción, antes que una actitud de resistencia. Una no va sin la otra, por supuesto, pero ya es tiempo, me parece, de poner en orden nuestros espíritus con el fin de recobrar un verdadero espíritu apostólico, en esta bella unidad que hizo y hará nuestra fuerza (…) volvamos a poner en el centro de nuestro corazón lo que animaba al de nuestro fundador, sin agotarnos y dividirnos en las querellas estériles que no tienen fin (…) Si debemos exigir algo de nuestros sacerdotes, no es que cada uno de ellos se ejercite en resolver la crisis de la Iglesia, o que sea un experto en la condena de todos los errores de moda, sino que sea  uno de esos "apóstoles de Jesús y de María" que Mons. Lefebvre quería dar a la Iglesia, un apóstol fiel al espíritu de su cruzada,  un experto de la gracia y de la fe, un experto de la liturgia, de la Misa y de la Eucaristía, ¡un conquistador en busca de las almas a convertir y a salvar! 
(P. Simoulin, Le Seignadou  septiembre de 2014).

Es necesario subrayar que la Fraternidad San Pío (sic) no fue fun­dada CONTRA el concilio, el modernismo y los errores actuales, sino PARA defender de la (sic) Tradición multisecular de la Iglesia, para salvar el sacerdocio católico y la Misa tradicional.
(P. Bouchacourt, revistaIesus Christus 106, julio-agosto de 2006).

…la Misa, es el corazón. Cuidando ese corazón, se cuida toda la Iglesia. Si se quiere, y ciertamente que se quiere una restauración de la Iglesia, es por allí que hay que ir. Es la fuente, y la fuente es la Misa. (…) para mí es evidente que querer la restauración de la Iglesia debe comenzar por eso. Entonces es por eso que le estoy profundamente agradecido al papa Benedicto XVI por haber restablecido la Misa.
(Mons. Fellay, DICI, noviembre de 2013).

¿Es verdad que se restaurará la Iglesia por la Misa? Así lo han dicho todas las comunidades Ecclesia Dei. Pero eso no es verdad, sino una peligrosísima ilusión.

Esta idea ya la había anunciado también el GREC: La Iglesia debe reformarse restaurando su tradición litúrgica (“Por la necesaria reconciliación”, P. Lelong, pág. 113).

Liturgia no restaurará a la Iglesia, sino que -al revés- la liturgia será restaurada cuando la fe sea restaurada. Lo primero es el combate contra el liberalismo en la Iglesia; ante todo está lo doctrinal y lo litúrgico estará siempre en segundo lugar. Pretender que la Iglesia pueda ser restaurada por la sola liturgia tradicional, es poner la carreta delante de los bueyes, es como pretender que un litro de petróleo pueda hacerse potable por agregarle una gotas de agua pura; es exigir milagros y tentar a Dios.

Un Sacerdote liberal que celebra la liturgia tradicional es alguien que vive en la contradicción. ¿Qué frutos deben esperarse de él, sino que sus feligreses vivan también en la contradicción? ¿Y es con almas que viven pacíficamente en la contradicción que se va a restaurar la Iglesia? Eso es pura ilusión, e ilusión propiamente diabólica, dadas sus graves consecuencias.

El incremento de misas tradicionales celebradas por sacerdotes liberales no traerá la restauración de la Iglesia. Por el contrario, uno de los efectos nocivos que sí puede producir es la desaparición de la Misa Tradicional. Casi con seguridad se puede afirmar que la masonería pretende que la misa tradicional sea aniquilada mediante su absorción en una adulterina mezcla, en una síntesis del rito “extraordinario”, es decir, católico, y del rito “ordinario”, es decir, bastardo. Dicha impura mezcolanza merecerá también el calificativo de “rito bastardo”. Veamos:

Ya el Padre Celier (miembro del GREC), en su pernicioso libro Benedicto XVI y los Tradicionalistas nos anticipó, sin ninguna crítica de su parte, lo que sucedería con la Liturgia de la Iglesia en los próximos años (texto tomado del análisis de Pierre Delacroix):

Me parece que nuestros contemporáneos serán tal vez testigos del nacimiento de un nuevo rito: “la misa pio-paulo” (págs. 195-196). O. Pichon le pregunta sorprendido: ¿misa pio-paulo ? ¿Qué están inventando ahora? Y el P. Celier se explica: mezcla del rito Pio y del rito Paulo. En la misma página 196, el P. Celier se explaya: la misa pio paulo sería simplemente una mezcla del rito “Pio” y del rito “Paulo”. Los jóvenes sacerdotes, queriendo arraigar en la tradición la liturgia que celebran en público, simplemente importarán las partes de la liturgia tradicional que celebran de manera más ocasional. O. Pichon alienta al P. Célier a precisar su pensamiento sobre lo que él llama un proceso de re-tradicionalización: a) Que Roma se conforme con abrir cada vez más las puertas a lo que es tradicional y vele de frenar a los obispos que quisieran perseguir abiertamente este regreso a la tradición. Con el paso de los años, llegarán sacerdotes más apegados a la tradición litúrgica, que fueron formados en su juventud con los ritos más tradicionales, la nueva liturgia estará más irrigada de las fórmulas tradicionales y del espíritu tradicional. Es así que tal vez veremos nacer e imponerse, con el paso de los años, este rito híbrido que he llamado, de manera un poco humorística, la misa pio-paulo. (pág. 198) Notemos la expresión ritos más tradicionales y no “rito tradicional”…b) Enseguida propone la técnica del ju-jitsu, arte marcial que tiene como principio el utilizar la fuerza del adversario para vencerlo. Es decir, poner a los “adversarios de la tradición” en una trampa dialéctica utilizando los argumentos clásicos del liberalismo. Roma podría agregar el ofertorio tradicional, entre las opciones posibles (pág. 200). En esta hipótesis, Roma tendrá ciertamente la idea de utilizar, para esta promoción de la tradición, los mismos argumentos progresistas: libertad, riqueza de elección, antigüedad de los textos, ¿qué se yo? (pág. 200). En ningún momento, en su libro, el P. Célier critica la “misa pio-paulo”, y dice además: "Si sucede como imaginamos, que la nueva liturgia se irrigue con las riquezas de la liturgia tradicional, llegando a esta misa piopaulo, ciertamente que tendrá un cierto número de adeptos" (pág. 201). No habla de contaminación, sino de irrigación, pues algo se irriga para volverlo fecundo y que produzca muchos frutos…

Apenas publicado el libro del Padre Celier, el Papa Benedicto XVI publicó el Motu proprio Summorum Pontificum. En su carta a los obispos con motivo de éste, el Papa dice: Por lo demás, las dos Formas del uso del Rito romano pueden enriquecerse mutuamente: en el Misal antiguo se podrán y deberán inserir nuevos santos y algunos de los nuevos prefacios. La Comisión “Ecclesia Dei”, en contacto con los diversos entes locales dedicados al usus antiquior, estudiará las posibilidades prácticas. En la celebración de la Misa según el Misal de Pablo VI se podrá manifestar, en un modo más intenso de cuanto se ha hecho a menudo hasta ahora, aquella sacralidad que atrae a muchos hacia el uso antiguo.

En el seno del GREC se trató este asunto: “Después del Motu proprio del Santo Padre de julio de 2007, se puede esperar que el antiguo y nuevo rito no solamente van a cohabitar, sino a enriquecerse mutuamente. Después de las desoladoras divisiones en torno al altar entre los “tradicionalistas” y “conciliares”, la Eucaristía será verdaderamente lo que es: el sacramento de la unidad y de la caridad. (Por la necesaria reconciliación, pág. 82).No habrá reconciliación profunda y por lo tanto unidad de espíritus y corazones en el mundo sacerdotal (…) sin la reforma litúrgica. La reconciliación por la reforma litúrgica debe ser la palabra clave en la Iglesia hoy. Pero en esta reforma que desembocará en una verdadera reconciliación, hay que tener en cuenta el sentido de lo posible y, en el dominio litúrgico, ir poco a poco (idem, pág. 113).

El Padre Barthe, miembro del GREC, hablaba de la « reforma de la reforma » desde tiempo atrás al Motu proprio. Las siguientes afirmaciones del Padre son interesantes: Por principio pienso que es completamente irreal el creer que se puede de un golpe hacer que en todas las parroquias del mundo, todas las misas sean celebradas según el uso antiguo. En cambio, yo constato (…) que el misal de Paulo VI contiene una casi infinita posibilidad de opciones, de adaptaciones y de interpretaciones, y que una elección progresiva o sistemática, o sistemáticamente progresiva, las posibilidades tradicionales que ofrece hacen posible, sobre el terreno parroquial, legalmente, (…) su “re-tradicionalización”. Muchos sacerdotes de parroquias (…) practican esta reforma de la reforma, frecuentemente por etapas, y en su gran mayoría celebran también la liturgia tradicional. Justamente, apoyándose en las obras de Joseph Ratzinger (Informe sobre la fe; Mi vida, El Espíritu de la liturgia, Un canto nuevo para el Señor, La celebración de la fe) y autorizándose en ellos, una nueva generación de teólogos, de historiadores del culto divino, de responsables de alto nivel, se ha constituido. Ellos forman hoy el medio de pensadores de la reforma de la reforma -un nuevo movimiento litúrgico, como al Papa le gusta decir- y que apoyan el Motu proprio.

Dicho esto, ninguno de entre ellos -especialmente el primero de entre ellos, el Papa- pretende promover una reforma de la reforma por textos, decretos y a fortiori por la edición de un misal fusional (…) sino que quieren proceder por el ejemplo, la exhortación, la educación, y sobre todo (…) provocando un sano “celo” de la forma llamada “ordinaria” respecto a la forma llamada “extraordinaria” (P. Barthe - Monde et Vie n°832 - 20 septiembre 2010).

¿Quiénes son, entonces, esta “nueva generación de teólogos… y de responsables de alto nivel”? Entre ellos, encontramos a los obispos y cardenales que, sin dejar de apoyar al concilio, apoyan la misa tradicional y los algunos valores morales tradicionalesY precisamente con ellos (Cardenal Burke, Mons. Schneider, cardenal Brandmuller) la Fraternidad lleva a cabo esos “encuentros informales y cordiales”, publicando en sus sitios, además, las entrevistas o declaraciones de estos prelados sin advertir a los fieles que son férreamente conciliares, y que su “tradicionalismo” no es tal.

Abandonando el antiguo combate y retrocediendo cobardemente hasta la sola defensa de la Misa Tradicional (mínimo común con los liberales "de sensibilidad tradicional" o "conservadores"), la Fraternidad, aún sin firmar acuerdo, se está auto sentenciando a muerte.

Terminamos con Monseñor Lefebvre: esto es lo que decía Leon XIII en su encíclica sobre los masones: “Ellos quieren destruir a fondo las instituciones cristianas. Ese es su objetivo”. Pues bien, ¡ellos lo están logrando, ellos lo están logrando!




OTRA FRANCISCADA: LA CONFESIÓN NO ES UN JUICIO





Del blog CATAPULTA

La confesión no es un ‘juicio’ sino un ‘encuentro’ con Dios que perdona y olvida cada pecado a la persona que no se cansa de pedir su misericordia, recordó esta mañana el papa Francisco en la homilía de su misa matutina celebrada en la capilla de la Casa Santa Marta”.


Pero el Concilio de Trento amonesta:

“Si alguno dijere que la confesión de todos los pecados, no es un acto judicial…sea anatema”(Denzinger,919)

Y lo que dice Ludwig Ott en su Teología Dogmática:

“Cristo constituyó a los sacerdotes «como presidentes y jueces («tanquam praesides et iudices») para que en virtud del poder de las llaves pronuncien sentencia de perdón o de retención de los pecados» ; Dz 899.Para que exista un proceso judicial se requieren esencialmente tres cosas : a) autoridad judicial («auctoritas iudicialis») ; b) conocimiento del estado de la cuestión («cognitio causae») ; c) sentencia judicial («sententia iudicialis»).

1.     a) Cristo concedió a los apóstoles y sus legítimos sucesores el poder de perdonar los pecados. Los poseedores de este poder lo ejercen en nombre de Cristo y con autoridad del mismo.
2.     b) El poder de perdonar los pecados tiene dos aspectos: la potestad de perdonarlos y la de retenerlos. No se puede obrar a capricho en la aplicación de este poder, sino que hay que seguir la norma objetiva de la ley divina y el estado de conciencia del pecador. De todo esto se sigue que quien se halle revestido con esta autoridad debe tener conocimiento de causa tanto objetivo como subjetivo, y examinar concienzudamente la cuestión.
3.     c) Después de haber examinado la culpa y la disposición del pecador, el sacerdote, como representante de Cristo, pronuncia la sentencia judicial en virtud de la cual los pecados quedan perdonados o retenidos. Lo mismo que el perdonar los pecados, el retenerlos constituye una positiva sentencia judicial («sententia retentionis» ; Dz 899), no una mera omisión del poder de perdonar. También la imposición de obras satisfactorias es acto del poder judicial.

En la práctica penitencial de la Iglesia primitiva, aparece claramente la convicción del carácter judicial del perdón de los pecados. El pecador, después de haber confesado sus pecados y recibido la penitencia correspondiente, era expulsado formalmente de la comunidad de los fieles (excomulgado), y después que había cumplido la penitencia impuesta era admitido solemnemente en la iglesia. Tertuliano califica el juicio que se hacía sobre el pecador como «juicio preliminar, sumamente significativo, del juicio futuro» («summum futuri iudicii praeiudicium» ; Apol. 39). Cf. San Juan Crisóstomo In Is. 6 hom. 5, 1. La absolución como perdón de la culpa, considerada en sí misma, tiene, ciertamente, el carácter de un acto soberano de gracia; sin embargo, teniendo en cuenta los precedentes actos de aceptación de la autoacusación, la estimación de la culpa y las obras de penitencia impuestas al penitente absuelto, la absolución tiene también carácter judicial.

Y el Código de Derecho Canónico dispone:

“Al oír confesiones, tenga presente el sacerdote que hace las veces de juez y de médico, y que ha sido constituido por Dios ministro de justicia y a la vez de misericordia divina, para que provea al honor de Dios y a la salud de las almas” (canon 978, § 1).

¿Hasta cuándo nos humillará Francisco con sus disparates? ¿Se dará cuenta de que a este paso merecerá ser tenido por el primer Papa anticatólico? Si es que eso le importa…




COMENTARIOS ELEISON - HEBDOMANIA



Número CCCXCIII (393)

24 de enero de 2015

Hebdomania


Mons. Williamson



Las cosas hoy en día nunca son lo que aparentan.
Pueblos sin Dios, a los hábiles mentirosos aprecian.


El ataque Charlie Hebdo del 7 de Enero en el cual dos pistoleros musulmanes asesinaron a una docena de caricaturistas y periodistas en la oficina de París de un semanario francés satírico, y la enorme protesta pública del 11 de Enero contra ese ataque, protesta en la cual los líderes de varias naciones europeas fueron mostrados en operación fotografía como tomando parte, se entienden mejor considerándolos como un episodio más en la guerra que los enemigos de Dios están haciendo contra lo poquito que queda de civilización cristiana. Consideremos en orden, caricaturistas, pistoleros, políticos títeres y pueblos títeres cediendo ante el islam, y amos de los títeres que están arriba de todos ellos, moviendo los hilos.

Los caricaturistas hicieron sátiras no solamente del islam y de los musulmanes sino también de la única verdadera religión del mundo, la Santísima Trinidad, nuestro divino Salvador y la Santísima Virgen María. Ahora bien, el único verdadero Dios es extremadamente paciente, pero no se deja burlar (Gal.VI,7). Así como los hombres tienen un derecho a no sufrir por el terrorismo, así el verdadero Dios tiene un derecho a no soportar la repetición pública de caricaturas obscenas y blasfemas. Entonces nadie justifica al terrorismo como tal, pero dado que las autoridades de la Iglesia y del Estado franceses rechazan censurar blasfemias obscenas, ¿sorprende si Dios permitió a los musulmanes vengar Su honor?

Los pistoleros, dos musulmanes jóvenes, tienen que haber actuado religiosamente porque políticamente era completamente previsible que su acción iba a alzar la opinión contra el islam. Pero aún así, ¿cómo se atrevieron a atacar? Porque a través de Europa, los musulmanes por su tasa de nacimiento e inmigración, están fortaleciéndose constantemente más y más en número, y no mantienen en secreto el hecho de que tan pronto como ellos sean suficientemente fuertes, y por un baño de sangre de ser necesario, ellos islamizarán las otrora naciones cristianas de Europa.

Entonces, ¿quién persuadió a estas naciones a adoptar la política suicida de inmigración casi irrestricta y de increíbles beneficios de bienestar social para los de hecho inasimilables inmigrantes, y demás? ¿Quiénes sino nuestros sobornados o intimidados políticos títeres? En un momento de verdad hace alrededor de un año, la Canciller de Alemania, Ángela Merkel, admitió que el “multi-culti”, la mezcla de culturas contrarias, no funciona. Pero hace alrededor de una semana en conexión con el ataque Hebdo, ¿no es que ella proclamó que el “islam pertenece a Alemania”? Se la hizo entrar en vereda. Ella es un títere porque está constantemente actuando contra los verdaderos intereses de Alemania. Por ejemplo, si no hubiera tantos musulmanes en Francia, ¿se hubiera Charlie Hebdo tomado nunca la pena de ridiculizar al isla m? Y, ¿quiénes votan por estos políticos títeres? Pueblos títeres que permiten que su pensamiento sea esclavizado por sus viles medios de comunicación.

Entonces, ¿quiénes son los amos de los títeres? Son enemigos de Dios decididos a establecer su propio Nuevo Orden Mundial sin Dios, un Estado policial diseñado para asegurarse que ni una sola alma viviente escape al Infierno eternal. Llamémoslos “Globalistas”. Entonces, ¿fue el ataque Hebdo su trabajo, uno de sus eventos tales como el 9/11 en los Estados Unidos y el 7/7 en el Reino Unido, gestionados para manipular a la opinión pública, en este caso hacia la libertad para los blasfemadores y la guerra civil? Lo más probablemente. El evento no fue ciertamente lo que se lo hizo parecer. Ejemplo famoso: el video clip de tres minutos mostrando a un pistolero disparando en la cabeza a quema ropa a un “policía musulmán” yaciendo en el suelo, sin sangre, sin retroceso de la pistola, con casi ningún mo vimiento de la “víctima”. El clip se encuentra todavía desde:http://youtu.be/gobYWXgzWgY.

¿Y el Buen Dios entre toda esta locura? “Aquellos a quien Él desea destruir, Él primero los enloquece”, dice el viejo proverbio. Recen 15 Misterios por día para el triunfo que Él gestionará, únicamente a través de Su Madre. ¡Cómo los pobres Globalistas van a ser tomados por sorpresa!


Kyrie eleison.


R.P. TRINCADO - SERMÓN EN EL SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA






El Evangelio de hoy narra cómo Nuestro Señor hace su primer milagro, en unas bodas, convirtiendo agua en vino.

El agua que lava, que purifica, y que estaba contenida en recipientes para las abluciones rituales; significa la antigua religión judía, cuyos ritos figurativos caducaron cuando con Cristo llegó lo figurado. El vino que alegra los corazones representa, por su parte, a la religión católica, que nos da el gozo de la verdad completa y la felicidad eterna del Cielo.

Pues bien, transcurridos casi dos mil años desde este primer milagro obrado por Jesucristo, sucedió algo increíble e inimaginable: el clero de la misma Iglesia Católica, invirtiendo aquél milagro, empezó a convertir el vino en agua. Cristo convierte al agua en vino y el demonio, remedando a Dios, convierte el vino en agua.

En efecto, tal como en las bodas de Caná, los sirvientes, por orden de Cristo, llenaron los recipientes con el agua que sería convertida milagrosamente en el más excelente vino; desde aquel fatídico concilio Vaticano II, los sirvientes de Cristo -esto es, los clérigos católicos-, movidos por el demonio, ponen aguas turbias en el vino purísimo de la doctrina católica, desvirtúan y contaminan la Verdad con el agua insípida, inútil o amarga de doctrinas puramente humanas (Mt 16, 23).

¿De dónde vino esto? ¿Quién ha puesto agua a nuestro vino? ¿Quién ha sembrado cizaña sobre nuestro trigo? El enemigo de siempre, el demonio, que desde el principio recurre a la estratagema de mezclar error en la verdad. Muy inteligente y muy astuto, “transfigurado en ángel de luz” (2 Cor 11, 14), no nos ofrece veneno puro, sino pan envenenado o vino aguado. “Es homicida desde el principio. No se mantuvo en la Verdad y no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de lo suyo habla, pues es mentiroso y padre de la mentira” (Jn 8, 44).

Dice Mons. Lefebvre en “El Golpe Maestro de Satanás”, que el diablo "es homicida en las persecuciones sangrientas y padre de la mentira en las herejías, en todas las falsas filosofías y en las palabras equívocas o engañosas que están en el origen de las revoluciones… El golpe maestro de Satanás está en difundir los principios revolucionarios introduciéndolos en la Iglesia por la autoridad la misma Iglesia, poniendo a esta autoridad en una situación de incoherencia y de contradicción permanentes… Satanás reina por el equívoco y la incoherencia, que son sus medios de combate por los que engaña a los hombres de poca Fe."

¿No es lo mismo que, mutatis mutandis, sucede en la FSSPX? En la Neo-FSSPX todavía hay obras, sermones y publicaciones excelentes, pero ella se mueve paulatinamente hacia el acuerdo con los herejes romanos. Somos testigos de la revolución de la Fraternidad, proceso de autodestrucción impulsado desde la misma cabeza de la congregación. El golpe maestro de Satanás ha llegado finalmente hasta el corazón del tradicionalismo. El humo satánico ha penetrado en el último reducto defensivo por las grietas excavadas, por traidores, desde el interior. Al igual que en la revolución de la Iglesia, la autoridad de la FSSPX se vale de un lenguaje deliberadamente ambiguo o equívoco para el logro de sus planes. La Fraternidad, al menos desde el 2012, vive notoriamente en la contradicción y en la incoherencia, y los que abiertamente se oponen a la traición son expulsados, pues “Satanás ha logrado verdaderamente un golpe maestro: logra hacer condenar a quienes conservan la fe católica por aquéllos mismos que debieran defenderla y propagarla” (ibíd.). En fin: el buen vino que Mons. Lefebvre había preservado, finalmente está siendo adulterado, convertido en agua sucia también.

Ya antes del Concilio, algunos liberales influyentes “estimaron que se debía buscar una vía nueva para universalizar a la Iglesia, es decir, para hacerla aceptable o agradable al mundo moderno tal como es con sus falsas filosofías, sus falsas religiones, sus falsos principios morales, políticos y sociales. Prefirieron dejar en la sombra la vía de la fe, demasiado intolerante con el error y el vicio y demasiado exigente, y que obliga al combate continuo al situar a la Iglesia y al ‘mundo’ en un estado de perpetua hostilidad…. Quisieron ‘desposar a la Iglesia con la Revolución’. Para la realización de este impío universalismo, de esta unión adúltera, era preciso”debilitar, desvirtuar, quitar su poder al vino; suprimiendo “lo que es distintivo y específico de la fe católica, lo que se opone de modo irreconciliable a ese ‘mínimo’ que permite la unión” (ibíd.) de los hijos de Dios y los hijos del diablo.

El mismo esquema se repite en la Fraternidad. El fin es, en este caso, “desposar a la FSSPX con Roma apóstata”. Se busca hacer agradable a la FSSPX, atractiva a los ojos humanos, aceptable para los liberales; de ahí que sus autoridades se esfuercen por presentarla como “inofensiva y simpática”, y por suprimir gradualmente lo que es distintivo y específico de la FSSPX, lo que se opone de modo irreconciliable a ese ‘mínimo’ que permite la unión con Roma liberal y modernista. “¿No se ven ya en la Fraternidad los síntomas de esa disminución en la confesión de la Fe?”, decían los tres Obispos al Consejo General en la carta de 7-4-12. Se desvirtúa el divino vino, es decir, se disminuye su virtud, fuerza o poder mediante el agua de esas disminuciones traidoras, de esos silencios indebidos y de esa sistemática y calculada ambigüedad. El combate varonil tiende a desaparecer mientras que el diálogo liberal aumenta por medio de los renovados contactos con Roma y de la estrategia de las reuniones “informales y cordiales” con distintos prelados “conservadores” en todo el mundo. En tanto, en un sermón de diciembre, Mons. Fellay se sincera por una vez, revelando que pretende conseguir el “sello de Roma”, ¡la certificación de catolicidad dada por los herejes destructores de la Iglesia!

Es preciso reconocer que la jugarreta ha sido bien hecha y que la mentira de Satanás ha sido utilizada maravillosamente. La Iglesia va a destruirse a sí misma por vía de la obediencia. La Iglesia va a convertirse al mundo hereje, judío, pagano, por obediencia… (ibíd...) Exactamente lo mismo hay que decir ahora de la FSSPX.

Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Y su madre dijo a los sirvientes: «Haced todo lo que él os diga».
Pues bien, la Madre de Jesús, nuestra Madre, la misma que estaba allí, está aquí, está con nosotros y va delante de nosotros en esta guerra. Sigamos su ejemplo y estemos estrechamente unidos a ella, la Virgen fidelísima en este nunca imaginado Calvario de la gran crisis de la Iglesia, de pie, haciendo todo lo que Él nos diga. ¿Y qué nos dice Él en este momento oscuro? Nuestro Señor Jesucristo nos dice y nos manda, por medio de Mons. Lefebvre en el último libro que escribió ("Itinerario Espiritual") y que contiene su última voluntad: “Para todo sacerdote que quiera permanecer católico, es un deber estricto el separarse de esta iglesia conciliar, en tanto que ella no regrese a la Tradición del Magisterio de la Iglesia y de la fe católica”.

Por eso en la Resistencia decimos a todos los que pretendan llevarnos hacia el liberalismo o hacia los liberales: ¡Vade retro Satanás!


AD DIEM ILLUD LAETISSIMUM – SOBRE LA DEVOCIÓN A LA SMA. VIRGEN – SAN PÍO X PAPA





Ad Diem Illud Laetissimum

San Pío X

SOBRE LA DEVOCIÓN A LA SMA. VIRGEN



Venerables hermanos: Salud y bendición apostólica

Recuerdo de la declaración del dogma de la Inmaculada Concepción

El paso del tiempo, en el transcurso de unos meses, nos llevará a aquel día venturosísimo en el que, hace cincuenta años, Nuestro antecesor Pío IX, pontífice de santísima memoria, ceñido con una numerosísima corona de padres purpurados y obispos consagrados, con la autoridad del magisterio infalible, proclamó y promulgó como cosa revelada por Dios que la bienaventurada Virgen María estuvo inmune de toda mancha de pecado original desde el primer instante de su concepción. Nadie ignora con qué espíritu, con qué muestras de alegría y de agradecimiento públicos acogieron aquella promulgación los fieles de todo el mundo; verdaderamente nadie recuerda una adhesión semejante tanto a la augusta Madre de Dios como al Vicario de Jesucristo o que tuviera eco tan amplio o que haya sido recibida con unanimidad tan absoluta.

Demostraciones de piedad mariana

Y ahora, Venerables Hermanos, después de transcurrido medio siglo, la renovación del recuerdo de la Virgen Inmaculada, necesariamente hace que resuene en nuestras almas el eco de aquella alegría santa y que se repitan aquellos espectáculos famosos de antaño, expresiones de fe y de amor a la augusta Madre de Dios. Nos impulsa con ardor a alentar todo esto la piedad con la que Nos, durante toda nuestra vida, hemos tratado a la Santísima Virgen, por la gracia extraordinaria de su protección; esperamos con toda seguridad que así será, por el deseo de todos los católicos, que siempre están dispuestos a manifestar una y otra vez a la gran Madre de Dios sus testimonios de amor y de honra. Además tenemos que decir que este deseo Nuestro surge sobre todo de que, por una especie de moción oculta, Nos parece apreciar que están a punto de cumplirse aquellas esperanzas que impulsaron prudentemente a Nuestro antecesor Pío ya todos los obispos del mundo a proclamar solemnemente la concepción inmaculada de la Madre de Dios.

 La Virgen nos ayuda siempre

No son pocos los que se quejan de que hasta el día de hoy esas esperanzas no se han colmado y utilizan las palabras de Jeremías:Esperábamos la paz y no hubo bien alguno: el tiempo del consuelo y he aquí el temor[i]. Pero, ¿quién podría no entrañarse de esta clase de poca fe por parte de quienes no miran por dentro o desde la perspectiva de la verdad las obras de Dios? Pues, ¿quién sería capaz de llevar la cuenta del número de los regalos ocultos de gracia que Dios ha volcado durante este tiempo sobre la Iglesia, por la intervención conciliadora de la Virgen? y si hay quienes pasan esto por alto, ¿qué decir del Concilio Vaticano, celebrado en momento tan acertado?; ¿qué del magisterio infalible de los Pontífices proclamado tan oportunamente, contra los errores que surjan en el futuro?; ¿qué, en fin, de la nueva e inaudita oleada de piedad que ya desde hace tiempo hace venir hasta el Vicario de Cristo, para hacerlo objeto de su piedad, a toda clase de fieles desde todas las latitudes? ¿Acaso no es de admirar la prudencia divina con que cada uno de Nuestros dos predecesores, Pío y León, sacaron adelante con gran santidad a la Iglesia en un tiempo lleno de tribulaciones, en un pontificado como nadie había tenido? Además, apenas Pío había proclamado que debía creerse con fe católica que María, desde su origen había desconocido el pecado, cuando en la ciudad de Lourdes comenzaron a tener lugar las maravillosas apariciones de la Virgen; a raíz de ellas, allí edificó en honor de María Inmaculada un grande y magnífico santuario; todos los prodigios que cada día se realizan allí, por la oración de la Madre de Dios, son argumentos contundentes para combatir la incredulidad de los hombres de hoy.

Testigos de tantos y tan grandes beneficios como Dios, mediante la imploración benigna de la Virgen, nos ha conferido en el transcurso de estos cincuenta años, ¿cómo no vamos a tener la esperanza de que nuestra salvación está más cercana que cuando creímos?; quizá más, porque por experiencia sabemos que es propio de la divina Providencia no distanciar demasiado los males peores de la liberación de los mismos. Está a punto de llegar su hora, y sus días no se harán esperar. Pues el Señor se compadecerá de Jacob escogerá todavía a Israel[ii]; para que la esperanza se siga manteniendo, dentro de poco clamaremos: Trituró el Señor el báculo de los impíos. Se apaciguó y enmudeció toda la tierra, se alegró y exultó[iii].

María es el camino más seguro hacia Jesús

La razón por la que el quincuagésimo aniversario de la proclamación de la inmaculada concepción de la Madre de Dios debe provocar un singular fervor en el pueblo cristiano, radica para Nos sobre todo en lo que ya Nos propusimos en la anterior carta encíclica: instaurar todas las cosas en Cristo. Pues ¿quién no ha experimentado que no hay un camino más seguro y más expedito para unir a todos con Cristo que el que pasa a través de María, y que por ese camino podemos lograr la perfecta adopción de hijos, hasta llegar a ser santos e inmaculados en la presencia de Dios? En efecto, si verdaderamente a María le fue dicho: Bienaventurada tú que has creído, porque se cumplirá todo lo que el Señor te ha dicho[iv], de manera que verdaderamente concibió y parió al Hijo de Dios; si realmente recibió en su vientre a aquel que es la Verdad por naturaleza, de manera que engendrado en un nuevo orden, con un nuevo nacimiento se hizo invisible en sus categorías, visible en las nuestras[v]; puesto que el Hijo de Dios hecho hombre es autor y consumador de nuestra fe, es de todo punto necesario reconocer como partícipe y como guardiana de los divinos misterios a su Santísima Madre en la cual, como el fundamento más noble después de Cristo, se apoya el edificio de la fe de todos los siglos.

¿Es que acaso no habría podido Dios proporcionarnos al restaurador del género humano y al fundador de la fe por otro camino distinto de la Virgen? Sin embargo, puesto que pareció a la divina providencia oportuno que recibiéramos al Dios-Hombre a través de María, que lo engendró en su vientre fecundada por el Espíritu Santo, a nosotros no nos resta sino recibir a Cristo de manos de María. De ahí que claramente en las Sagradas Escrituras; cuantas veces se nos anuncia la gracia futura, se une al Salvador del mundo su Santísima Madre. Surgirá el cordero dominador de la tierra, pero de la piedra del desierto; surgirá una flor, pero de la raíz de Jesé. Adán atisbaba a María aplastando la cabeza de la serpiente y contuvo las lágrimas que le provocaba la maldición. En ella pensó Noé, recluido en el arca acogedora; Abraham cuando se le impidió la muerte de su hijo; Jacob cuando veía la escala y los ángeles que subían y bajaban por ella; Moisés admirado por la zarza que ardía y no se consumía; David cuando danzaba y cantaba mientras conducía el arca de Dios; Elías mientras miraba a la nubecilla que subía del mar. Por último -¿y para qué más?- encontramos en María, después de Cristo, el cumplimiento de la ley y la realización de los símbolos y de las profecías.

Pero nadie dudará que a través de la Virgen, y por ella en grado sumo, se nos da un camino para conocer a Cristo, simplemente con pensar que ella fue la única con la que Jesús, como conviene a un hijo con su madre, estuvo unido durante treinta años por una relación familiar y un trato íntimo. Los admirables misterios del nacimiento y la infancia de Cristo, y, sobre todo, el de la asunción de la naturaleza humana que es el inicio y el fundamento de la fe ¿a quién le fueron más patentes que a la Madre? La cual ciertamente, no sólo conservaba ponderándolos en su corazón los sucesos de Belén y los de Jerusalén en el templo del Señor, sino que, participando de las decisiones y los misteriosos designios de Cristo, debe decirse que vivió la misma vida que su Hijo. Así pues, nadie conoció a Cristo tan profundamente como Ella; nadie más apta que ella como guía y maestra para conocer a Cristo.

De aquí que, como ya hemos apuntado, nadie sea más eficaz para unir a los hombres con Cristo que esta Virgen. Pues si, según la palabra de Cristo, esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, solo Dios verdadero y al que tú enviaste, Jesucristo[vi], una vez recibida por medio de María la noticia salvadora de Cristo, por María también logramos más fácilmente aquella vida cuya fuente e inicio es Cristo.

María Santísima es Madre nuestra

¡Cuántos dones excelsos y por cuántos motivos desea esta santísima Madre proporcionárnoslos, con tal que tengamos una pequeña esperanza, y cuán grandes logros seguirán a nuestra esperanza!